CUPRA Ateca 2020

Motor, prestaciones y chasis

Martorell, 27 julio 2020

El renovado CUPRA Ateca mantiene su nivel de prestaciones con el potente motor 2.0 TSI de cuatro cilindros turboalimentado y 1.984 cm3. Presenta unas cotas de cilindro de 82,5 mm de diámetro por 92,8 mm de carrera y una relación de compresión de 9,3:1. Desarrolla una potencia máxima de 300 CV (221 kW), que se entrega entre 5.300 y 6.500 rpm, y un par máximo de 400 Nm disponible en un amplio rango de entre 2.000 y 5.200 rpm. El CUPRA Ateca 2020 puede alcanzar una velocidad máxima de 247 km/h.

Ese rápido dato de aceleración se ve apoyado por la transmisión de doble embrague DSG de siete velocidades, diseñada para trabajar con el alto par motor que aporta el propulsor, y ofrecer transiciones de marcha más precisas y suaves. Incorpora también la función “Launch Control” para obtener una increíble aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4,9 segundos, donde también se hace valer su reducido peso.

Las prestaciones ofrecidas van acorde con el sistema de frenos firmado por Brembo y con la increíble acústica del sistema de escape opcional de la marca Akrapovič, que proporciona una experiencia sonora que hace aún más singular la conducción.

 “Con el CUPRA Ateca hicimos una clara declaración de intenciones en el segmento de los SUV de altas prestaciones y, con esta nueva versión, subrayamos y fortalecemos su posición” declara el Dr. Werner Tietz, vicepresidente ejecutivo de Investigación y Desarrollo en SEAT. “La combinación de una cadena cinemática asombrosamente adaptable, la tecnología de tracción total 4Drive, los rápidos cambios del DSG y la intuitiva dirección hacen destacar al CUPRA Ateca sobre sus competidores”.

El sistema de tracción integral 4Drive es la última generación del sistema Haldex de embragues multidisco y permite que el vehículo entregue la potencia a las ruedas de una manera controlada en todo momento, garantizando a su vez la fiabilidad del sistema, gracias a la monitorización y análisis constante de las condiciones de tracción.

4Drive es uno de los sistemas de tracción a las cuatro ruedas más seguros, eficientes y avanzados disponibles en el mercado. Está situado en el eje posterior, se encuentra a continuación del árbol de transmisión, justo delante del diferencial trasero. Esto proporciona dos beneficios: una mejor distribución de pesos y una reducción de inercias y del tiempo de reacción del sistema, puesto que el eje cardan está continuamente acoplado al motor.

Los embragues multidisco en baño de aceite, tiene algunas características destacadas. Los anillos metálicos de fricción se sitúan por parejas uno frente a otro: un anillo de cada pareja está permanentemente conectado al árbol de transmisión que gira solidario con la caja cambios; el otro anillo gira con el árbol de transmisión que está unido al diferencial del eje posterior. Un pistón de actuación hidráulica comprime los discos hasta alcanzar la presión de aceite requerida, dependiendo de los parámetros indicados por el sistema electrónico.

Quizá el aspecto más importante de la conducción del CUPRA Ateca es la sintonía entre la motorización y el chasis, que le confiere el distintivo rendimiento dinámico que esperan los clientes, donde también sobresale el sistema de Dirección Progresiva, que ofrece al conductor una clara información de lo que sucede entre el neumático y la carretera.

El nuevo CUPRA Ateca combina una arquitectura de suspensión delantera de tipo McPherson y multibrazo en el eje posterior. Los ajustes de muelle y amortiguadores se han puesto a punto específicamente para proporcionar al SUV de altas prestaciones una experiencia de conducción deportiva y segura, a la vez que ayudan a aislar a los ocupantes de cualquier irregularidad en la superficie del firme.

El sistema de Dirección Progresiva confiere al vehículo una agilidad máxima. Se ha optimizado el retorno de información a través del volante para conectar mejor al conductor y al vehículo. El CUPRA Ateca reacciona a los cambios en el estilo de conducción y en la carretera gracias a su sistema de Control de Dinámico de Chasis (DCC).

La tecnología reacciona continuamente a la superficie de la carretera y a las circunstancias de la conducción, mientras extrae además datos de diferentes aspectos del vehículo, incluyendo la actuación de la dirección, los frenos y la gestión del acelerador. La amortiguación de firmeza variable actúa en fracciones de segundo, sobre cada rueda de forma independiente. Este sistema DCC se ha desarrollado para conseguir el máximo nivel de confort de marcha y una dinámica de conducción excepcional. Así, y principalmente a alta velocidad, se garantiza que las ruedas queden siempre pegadas al pavimento, optimizando la tracción y, por ende, la seguridad en todo momento.

Seis diferentes perfiles de conducción permiten que el SUV deportivo se ajuste a la naturaleza específica del recorrido o a la persona que se encuentra al volante. Al elegir entre los modos Normal, Sport, CUPRA, Individual, Nieve u Offroad, el comportamiento del vehículo cambia por completo, desde una conducción del día a día a una decididamente orientada a las más altas prestaciones, que actúan sobre la dirección, la respuesta del motor, la gestión del acelerador, y la firmeza de la suspensión (DCC), entre otros parámetros específicos orientados para conducir con total eficiencia por los diferentes tipos de terreno.

Las dimensiones del CUPRA Ateca también juegan su papel en las capacidades del vehículo, proporcionando la base para una conducción segura. Así, mide 4.386 mm de largo (10 mm más en comparación con la anterior generación, debido al nuevo diseño de los paragolpes), con una distancia entre ejes de 2.630 mm, y 1.599 mm de alto (-2 mm) y 1.841 mm de ancho. Las vías delantera y trasera alcanzan 1.575 mm y 1.549 mm, respectivamente.

Mientras que el chasis proporciona una enorme seguridad, la inclusión del sistema opcional de frenos Brembo logra que el rendimiento en la frenada sea tan impresionante como la aceleración.

Los discos delanteros ventilados y perforados de 340 mm (370 mm en el caso de los frenos Brembo) se acompañan con pinzas de cuatro pistones en color cobre, proporcionando la confianza exigible a cualquier vehículo de altas prestaciones, y van acompañados de discos traseros de 310 mm con pinzas convencionales.